NEO 239

EL MARKETING DE LOS NEGOCIOS 56 239 / CULTURA LABORAL POR CARLOS MEDINA COORDINADOR DE RELACIÓN CON SOCIOS DE IAB MÉXICO EL TALENTO DIVERSO EN MÉXICO Aquí hemos estado siem- pre, permaneceremos aquí y lucharemos. Más allá del hecho histórico que inició en 1969 en Stonewall, la realidad es que, afortuna- damente, cada vez más empresas se suman a las fi- las de los “aliados” y partici- pan en la lucha. El “mundo” LGBT+ es una realidad con un panorama alentador. La diferencia de opiniones, las posicio- nes y los caracteres enriquecen a las organizaciones y por supuesto a la so- ciedad. Las compañías que se nombran incluyentes han recibido de sus colabo- radores LGBT+ y aliados: cobijo, defensa, compromiso y lealtad, esto último un ac- tivo escaso que se ha vuelto más y más relevante para las compañías. En junio, el mes del orgullo LGBT+ –o pride como preferimos llamarlo lo amantes de los anglicismos–, los miem- bros de esta comunidad salimos a la calle a recordarle al mundo que, como mencioné en un principio, ¡aquí hemos estado siempre!, y qué mejor que ma- nifestarlo con aquellos amigos, compa- ñeros y líderes de nuestros centros de trabajo con los que pasamos más de ocho horas diarias por al menos cinco días a la semana, y que en muchas oca- siones se vuelven una segunda familia. Diferentes industrias, entre ellas la co- mida rápida, ropa deportiva, servicios bancarios, productoras de cine, crea- dores de tecnología, lujo, transporta- ción, calzado y hasta un detergente de trastes han abrazado las manifestacio- nes de la “comunidad” y, les digo con toda honestidad, ¡lo agradecemos! Sin embargo, les recuerdo que la inclusión laboral no es un asunto de cuota, no es un asunto de colocar una bandera de vibrantes colores en los accesos, ni siquiera significa el tener un sanitario destinado a una población específica. Va más allá de eso, es reconocer a los individuos en eso, su individualidad. Los colaboradores somos personajes que dentro de las organizaciones de- sarrollamos actividades clave, diseña- mos estrategias, anticipamos eventua- lidades, lideramos grupos de trabajo, tomamos decisiones y algunos hasta gobiernan naciones; cualquiera que se llame empresario, emprendedor o pro- fesional, con las capacidades adecua- das, puede realizar actividades en favor de México, sin importar la orientación sexual de los miembros de la sociedad. Con mucho orgullo podemos decir que México y las organizaciones han favorecido y dado luz a la búsqueda eterna por la equidad de derechos, oportunidades y espacios para el ta- lento diverso. Desafortunadamente, lo que también es cierto es que en nues- tro México, un país de fuertes tradicio- nes religiosas, idiosincrasia machista y férreo sentido de lo que se considera correcto, convive con otro México de clóset, ese en el que no debes ser tan “obvio”, aquel donde no tienes por- que “dar a notar” lo que eres, en el que la “discreción” es pan nuestro de cada día, donde los crímenes de odio siguen atropellando a nuestros com- pañeros y las ofensas lastiman nuestra integridad: los invito a tomar un respi- ro y, por al menos un momento, decir adiós a la intolerancia, al México injus- to, al México no incluyente.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTk2ODE=